La respuesta corta
Una propuesta útil describe el objetivo, las páginas y funciones incluidas, quién prepara textos e imágenes, cuántas revisiones hay, qué se entrega, los plazos y los costos que se repiten. Dos precios no son comparables si cubren alcances distintos.
Qué conviene acordar por escrito
- Objetivo y tipo de sitio. ¿Es una landing, un sitio de servicios, un catálogo o una tienda? ¿Qué acción esperas del visitante?
- Páginas y funciones. Pide una lista de secciones, formularios, enlaces de contacto, reservas, pagos u otras integraciones realmente incluidas.
- Contenido. Aclara quién redacta, revisa y aprueba textos; quién aporta fotografías, logo y datos del negocio.
- Dominio y alojamiento. Define quién paga, quién administra las cuentas y quién conserva el acceso al terminar el trabajo.
- SEO y medición. Pregunta qué trabajo inicial se incluye: títulos, estructura, indexabilidad, analítica y configuración de herramientas. No des por hecho que implica una campaña SEO continua.
- Revisiones y entrega. Especifica rondas de cambios, fecha estimada, criterios de aprobación y qué documentación o accesos recibes.
- Soporte y mantenimiento. Distingue correcciones tras la entrega, actualizaciones futuras y soporte mensual. Si no hay plan continuo, debe quedar claro.
Precio inicial frente a costos recurrentes
Separar desarrollo, dominio, alojamiento y servicios de terceros evita sorpresas. También conviene preguntar qué cambios se consideran fuera de alcance y cómo se cotizarán. Un precio bajo no es una ventaja si falta una función necesaria; uno alto tampoco garantiza mejores resultados.
Qué enviarme para empezar
Cuéntame qué hace tu negocio, a quién quieres llegar, si ya tienes dominio o sitio, qué páginas imaginas y cuál sería la acción principal del cliente. Si todavía no sabes si necesitas una landing o un sitio completo, esta guía te ayuda a escoger. La cotización será privada y basada en el alcance acordado.